Phishing
¿Qué es?
El phishing es
el acto de intentar engañar al destinatario de un correo electrónico malicioso
para que lo abra y siga sus instrucciones. El "remitente" del correo
electrónico engaña a la víctima haciendo que el mensaje parezca provenir de una
fuente fiable, como un organismo estatal, un proveedor o un cliente de la
empresa.
El correo
electrónico de phishing puede tener adjunto un archivo malicioso, como un
documento de Word o PDF, que, una vez abierto, daña el equipo del usuario
instalando malware. El ataque también puede esconderse en un enlace URL
malicioso en el cuerpo del mensaje del correo. Cuando el usuario hace clic en
ese enlace, accede a un sitio que parece legítimo, pero que en realidad se
utiliza para recopilar información confidencial, como nombres de usuario y
contraseñas, o instalar malware en el dispositivo.
Los mensajes de
phishing parecen provenir de organizaciones legítimas como PayPal, UPS, una
agencia gubernamental o su banco. Sin embargo, en realidad se trata de
imitaciones. Los correos electrónicos solicitan amablemente que actualice,
valide o confirme la información de una cuenta, sugiriendo a menudo que hay un
problema. Entonces se le redirige a una página web falsa y se le embaucada para
que facilite información sobre su cuenta, lo que puede provocar el robo de su
identidad.
Ejemplos
Los
ciberdelincuentes utilizan cuentas de correo electrónico robadas, o bien
suplantan las direcciones de correo electrónico remitentes, ocultando la
dirección maliciosa. Es algo relativamente sencillo: no hace falta
hacer mucho más que alterar el encabezado del correo electrónico para que,
cuando llega a la bandeja de entrada del usuario, parezca que lo haya enviado
info@subanco.com en lugar de juangarcia@ejemplo.com
Lamentablemente,
por defecto, el servidor de correo electrónico que se encarga de recibir el
correo electrónico no comprueba que ejemplo.com esté autorizado para enviar
mensajes en nombre de subanco.com. Se ha propuesto e implementado un sinfín de
soluciones técnicas para eliminar esta vulnerabilidad de autenticación en el
correo electrónico, pero el proceso ha sido lento.1 Una de las
dificultades radica en que tanto el servidor de envío como el de recepción de
correo electrónico deben estar configurados correctamente para que pueda
funcionar la autenticación.
Los ataques de
correo electrónico de phishing suelen ser parte de ataques de spam más amplios,
y a menudo se distribuyen en grandes volúmenes desde botones de ordenadores
afectados. En 2016, el volumen de spam aumentó en un 400 %,
considerándose spam casi la mitad de todos los correos electrónicos enviados en
todo el mundo.2 Con el desmantelamiento de la botnet Necurs,
los volúmenes de spam han disminuido en un 50 % a lo largo de 2017;3 no
obstante, a pesar de esta trayectoria positiva, el correo electrónico sigue
siendo el principal método de distribución de malware.
Como Evitarlo
- Mantenga buenos hábitos y no
responda a enlaces en correos electrónicos no solicitados o en Facebook.
- No abra adjuntos de correos
electrónicos no solicitados.
- Proteja sus contraseñas y no las
revele a nadie.
- No proporcione información
confidencial a nadie por teléfono, en persona o a través del correo electrónico.
- Compruebe la URL del sitio
(dirección web). En muchos casos de phishing, la dirección web puede
parecer legítima, pero la URL puede estar mal escrita o el dominio puede
ser diferente (.com cuando debería ser .gov).
- Mantenga actualizado su navegador y
aplique los parches de seguridad.
- Active
la autenticación multifactorial. Incluso tomando todas
las precauciones anteriores, existe la posibilidad de que sufra un ataque
de phishing y el ciberdelincuente robe el nombre de usuario y contraseña
de un empleado. Para mitigar este riesgo, implemente la autenticación
multifactorial. Así se asegurará de que, aunque roben las credenciales,
los agentes maliciosos no puedan acceder a las aplicaciones, los servicios
ni la información confidencial de la empresa.
Bibliografía: