lunes, 20 de enero de 2020

Exposición de Datos


Exposición de Datos



¿Qué es?
Estar conectados a Internet las 24 horas y exponer online información personal son los principales riesgos a los que están expuestos los adolescentes en el país. Les siguen el exceso de pantallas en la habitación - ¡hasta cuatro! - y la creación de perfiles en las redes sociales a edades cada vez más tempranas, de acuerdo con el primer relevamiento nacional de esos hábitos de los estudiantes secundarios.
"Las tecnologías modificaron cómo aprenden, se informan y se relacionan con los demás. Internet tiene un potencial enorme, pero también puede generar situaciones de riesgo", dijo ayer Roxana Morduchowicz, coordinadora del estudio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que cuenta con la adhesión de la Unesco.
El año pasado, durante cuatro meses, los delegados provinciales del organismo reunieron información de universidades, organismos públicos y asociaciones civiles para asignar un orden a 14 situaciones de riesgo universales.
"Relevamos problemas internacionales que las provincias ordenaron con la frecuencia con que ocurren", explicó Heber Martínez, director del Enacom. Con este primer mapa nacional de riesgos, dijo que se buscará crear conciencia digital en la población para un uso seguro y reflexivo de la Red. El próximo paso, según se anticipó ayer, será hacer una encuesta nacional en la que tendrán voz los adolescentes.
Con los datos que envió cada delegado provincial del Enacom, se diseñó un ranking local de vulnerabilidades al navegar que exponen a los más jóvenes no solo a amenazas, sino también a limitaciones en el desarrollo de diferentes capacidades.
"El riesgo aquí es qué pierde un adolescente cuando pasa por estas situaciones", precisó la coordinadora, que es especialista en cultura juvenil.







Ejemplos

Están todo el día conectados a Internet. Relevamientos locales previos indican que el 70% de los chicos pasan todo el día conectados a Internet, ya sea con la computadora o con el celular. Para Morduchowicz, el riesgo de esa unicidad es que se empobrece el aprendizaje y disminuye el capital cultural de los chicos. "Tienen que poder ir también al cine, la plaza, un museo o el teatro, leer libros. Su tiempo de ocio no puede estar limitado a la tecnología", sostuvo.
Suben información y fotos personales a la Web. Prácticamente se podrían reconstruir las actividades de un chico a través de sus post en las redes sociales. Su nombre, dónde vive, a qué escuela va o en qué horario practica un deporte o sale y con quiénes comparten información online sin resguardos. "No hay nada 100% privado en la Web. Todos, padres, docentes, pediatras, cuidadores, deberíamos decirles eso a los chicos", insistió Morduchowicz.
Tienen notebook, computadora, TV y celular en su habitación. Cuatro pantallas tienen en su cuarto el adolescente promedio en el país. Son verdaderos universos tecnológicos a los que, como se dijo ayer, los padres no entran. "Todos los estudios indican que con esto son mayores el uso de la Red y el tiempo que los chicos pasan en soledad", dijo la especialista. Su consejo estuvo orientado a los padres: "No hay que equipar la habitación de los chicos con tecnología" y las pantallas deben ubicarse en un lugar común de la casa.
Tienen menos de 12 años y cuentan con un perfil en las redes sociales. La edad legal mínima para abrir un perfil en las redes es 13 años. Sin embargo, seis de cada 10 chicos de 11 y 12 años tienen uno en la Argentina. Monitorear los contactos de los hijos en la Web fue la recomendación para los adultos.
Duermen con el celular encendido. Cuatro de cada 10 chicos y adolescentes afirman que nunca apagan el celular. ¿Por qué? "Por si alguien me necesita", responden en los estudios locales disponibles. "Esto es cada vez más frecuente", afirmó Morduchowicz, que aconsejó cargar los celulares de noche en un lugar común de la casa, en vez de que los chicos los tengan en el cuarto.
Copian y pegan lo que encuentran online para hacer las tareas escolares. Esto pone en riesgo la formación de la actitud crítica y la capacidad de reflexión de los adolescentes. "Cuando buscan información en Internet, los chicos usan el primer link que les ofrece el buscador. No diferencian las fuentes, y la comparación de los contenidos es limitada. Cinco de cada 10 chicos no distinguen entre información y publicidad", enumeró Morduchowicz. Educarlos en la selección adecuada de los contenidos es lo más aconsejable.



Como prevenir

Al momento de registrarse en una página web, en una red social o al chatear los niños, niñas y adolescentes ingresan y dan datos personales como el nombre completo, edad, número de teléfono, dirección de casa, colegio en el que estudian, envían imágenes e información personal.
El acompañamiento del adulto debe orientarse en ayudar al niño a configurar su privacidad de manera de que interactúe solo con sus amigos, o sea aquellos que ha aceptado en su red social porque los conoce o tiene referencias de ellos a través de otros amigos.
Cuando hablamos de adolescentes, es importante dialogar con ellos sobre si han reparado en la configuración de su privacidad, si saben cómo hacerlo, y qué criterios deben adoptar para proteger sus datos personales. También resaltar que las fotos y los videos tanto propios como de amigos, son “datos personales” que necesitan preservar y no hacer públicos en la web.
Por eso el trabajo educativo en relación a la exposición de datos, de configuración de la privacidad en las redes, de resguardo de las contraseñas, es imprescindible para que los chicos puedan prevenir posibles situaciones desagradables o peligrosas.












Bibliografía:

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